La red social analiza el futuro de la IA, la educación, el mercado laboral, la economía, el SEO y las RRSS, según la mirada de expertos.
LinkedIn se ha sumado a la ola de recapitulaciones, adelantando las 20 temáticas que marcarán el próximo año, según la mirada de sus editores y expertos nacionales e internacionales.
En este artículo, vamos a centrarnos en las 7 más relevantes de nuestro sector, desde un cambio en la forma que usamos la inteligencia artificial, el avance del GEO, o las novedades logísticas, hasta el reordenamiento de la oferta educativa universitaria.
1. Un uso más eficiente de la Inteligencia Artificial
La IA no va a desaparecer, pero sí se va a hacer menos “derrochona”. En 2026 se consolidará una nueva conciencia sobre su impacto energético, impulsando un uso más selectivo y eficiente de esta tecnología.
La tendencia será elegir el modelo adecuado según la tarea. ¿Para qué invocar un mega modelo si solo queremos resumir un texto? Según la International Energy Agency (IEA), una consulta a ChatGPT puede consumir hasta diez veces más energía que una búsqueda en Google. La UNESCO apunta que utilizar modelos más pequeños para funciones sencillas, como resumir o traducir, puede reducir el consumo energético hasta un 90% sin afectar al resultado.
Para Alexandra González Álvarez, científica de datos e investigadora en el proyecto GAISSA (un proyecto que impulsa etiquetas energéticas para modelos de IA), el éxito en los próximos años no vendrá de quien presente el modelo más potente, sino de quien sea capaz de aprovechar mejor los recursos disponibles. En ese equilibrio entre rendimiento y sostenibilidad se jugará buena parte del futuro de la IA aplicada a negocio.
España se está poniendo las pilas: ya hay normas (como la UNE 0086:2025) y herramientas como la calculadora del Programa Nacional de Algoritmos Verdes. Incluso hay extensiones como Carbon AI que indican en tiempo real el consumo de tus prompts.

2. El GEO desplazará al SEO
La forma en la que buscamos información está cambiando, y con ella, las reglas del juego para marcas, medios y eCommerce. Cada vez más usuarios recurren a chatbots para resolver dudas, lo que está dando lugar a una nueva disciplina conocida como Generative Engine Optimization (GEO).
Michael King, fundador de la consultora iPullRank, admite que aún existe un alto grado de solapamiento entre ambas prácticas, pero adelanta que esto no durará para siempre. “Por eso, hemos adoptado un marco que llamamos ingeniería de relevancia, una fusión de IA, recuperación de información, estrategia de contenidos, experiencia de usuario y relaciones públicas digitales. La idea es definir esta nueva era en lugar de dejar que sea esta era la que nos defina”, explica King.
El reto ya trasciende a posicionar una página en Google; ahora hay que lograr que el contenido sea considerado relevante y fiable por los sistemas de IA generativa que construyen sus respuestas a partir de múltiples fuentes. Esto obliga a repensar estrategias de contenidos, autoridad de marca, relaciones públicas digitales y experiencia de usuario.
Para los modelos de negocio basados en publicidad o afiliación, el escenario todavía está lleno de incógnitas. La monetización dentro de los chatbots aún no está resuelta, pero tampoco se puede ignorar este cambio.
La respuesta estará en poner el enfoque en contenido relevante para los LLM, experiencia de usuario y recuperación de información, desprendiéndose de la obsesión por las keywords. Aunque todavía está en fase beta (y no hay acuerdo ni sobre el nombre: también se le llama AEO o GSO), el mensaje es: o te adaptas al GEO, o te quedas fuera del radar.
3. La IA reordenará la oferta educativa universitaria
La irrupción de la IA también está sacudiendo los cimientos de la educación superior. Las universidades comenzarán a reformular su oferta para responder a una demanda que ya es evidente en el mercado laboral.
Según un estudio de IndesIA, la mitad de las ofertas de empleo relacionadas con inteligencia artificial quedan sin cubrir, en parte porque no existen suficientes perfiles formados para asumir roles híbridos. No se buscan solo ingenieros, sino profesionales capaces de integrar la IA en procesos creativos, estratégicos y empresariales.
En este contexto, empiezan a surgir grados orientados a perfiles no técnicos, centrados en el uso práctico de la IA, el diseño de prompts, la evaluación de sesgos o la colaboración humano-máquina. Como señalan los expertos de LinkedIn, la alfabetización en IA se convertirá en una competencia transversal, comparable al dominio del inglés o las herramientas digitales.
La ventaja competitiva no estará únicamente en saber construir tecnología, sino en saber cuándo y cómo utilizarla con criterio.
4. Los más pequeños se irán alejando de los smartphones y las redes sociales
La relación de niños y adolescentes con la tecnología está entrando en una nueva fase. En 2026, el debate sobre el impacto de los smartphones en la salud mental de los menores se trasladará de forma más decidida al terreno regulatorio.
El movimiento “Adolescencia Libre de Móviles” ya está ganando fuerza en España, y países como Australia o Dinamarca están imponiendo límites legales al uso de redes sociales en menores. A esto se suma el desarrollo de dispositivos alternativos como “Other Phone”, un móvil pensado para adolescentes y creado por la firma británica Nothing junto a la comunidad Mumsnet.
No se trata de prohibir por prohibir, sino de ofrecer opciones que ayuden a criar una generación menos ansiosa y más conectada con el mundo real.

5. El packaging abandonará las etiquetas
El envase también se está preparando para un cambio profundo. A partir de 2026, comenzará una transición progresiva hacia packaging sin etiquetas físicas, donde toda la información del producto se trasladará a soportes digitales accesibles mediante códigos.
Este movimiento está estrechamente ligado al Digital Product Passport impulsado por la Unión Europea, que exigirá a las marcas datos detallados sobre materiales, trazabilidad, impacto ambiental o reciclabilidad.
Julia Ayuso, directora de la Escuela Universitaria de Sostenibilidad de la Universidad Europea, advierte de un aspecto que suele quedar fuera del debate: la accesibilidad. El hecho de eliminar etiquetas impresas no puede suponer que parte de la población quede excluida de la información básica del producto.
En la misma línea, la consultora Pilar Prior subraya que la digitalización del envase solo tendrá sentido si los datos son verificables, comparables y realmente útiles para el consumidor. De lo contrario, existe el riesgo de que se convierta en una nueva forma de maquillaje verde.
6. Se viene una ola de empleados “boomerang” que no pudieron ser reemplazados por la IA
Tras la euforia inicial por la automatización, muchas empresas están empezando a revisar decisiones tomadas con demasiada rapidez. Según una investigación de Forrester, el 55% de los empleadores que sustituyeron trabajadores por IA reconoce ahora que fue un error.
Casos como el de Klarna han servido de ejemplo. Su CEO, Sebastian Siemiatkowski, admitió que la sustitución masiva de agentes de atención al cliente por chatbots deterioró la calidad del servicio y la satisfacción de los usuarios. El resultado ha sido una vuelta a la contratación de perfiles humanos para funciones donde la confianza y la empatía siguen siendo determinantes.
Este contexto está impulsando el fenómeno de los empleados “boomerang”: profesionales que regresan a empresas que los habían despedido. Como señalan los analistas de LinkedIn, estos perfiles aportan una ventaja palpable, ya que conocen la cultura interna y vuelven con una perspectiva más madura tras su salida.
7. Las stable coins europeas le harán frente al dólar
El dominio del dólar en el mercado de las stablecoins empieza a encontrar resistencia desde Europa. A partir de 2026, varios grandes bancos europeos lanzarán criptomonedas estables vinculadas al euro, en un intento de equilibrar un mercado donde actualmente el 98% de estos activos dependen de la divisa estadounidense.
Un consorcio formado por entidades como CaixaBank o ING ya trabaja en Qivalis, la empresa que lanzará en la segunda mitad de 2026 una ‘stablecoin’ vinculada al euro. Mientras tanto, BBVA y Santander avanzan en proyectos propios y alianzas internacionales. Según datos del centro de análisis Funcas, el mercado de las stablecoins crece a un ritmo superior al 20% anual, lo que refuerza su atractivo estratégico.
Este movimiento se produce, además, en paralelo al desarrollo del euro digital, que podría redefinir el panorama de los pagos en Europa y reducir la dependencia de actores estadounidenses en un ámbito clave para el comercio electrónico.
Fuente: www.marketing4ecommerce.cl