En nuestro país comenzó a implementarse el Programa Visa Tech, el cual facilita la entrada de extranjeros profesionales de las tecnologías de información a nuestro país. Información de Mercados tuvo una entrevista exclusiva con el presidente de la Asociación Chilena de Tecnologías de la Información (ACTI) y nos habló de los beneficios de este programa, sin embargo, destacó que no es suficiente para suplir el déficit de 5.000 profesionales de esta índole cada año.

¿Cuáles son los beneficios del Programa Visa Tech?

Es una iniciativa muy buena porque nos permite acelerar los procesos de Visa para especialistas que vengan de cualquier parte del mundo a Chile. Es muy oportuno porque hoy tenemos un déficit de cinco mil profesionales al año de tecnología de la información, el cual va a aumentar más por la transformación digital que estamos viviendo.

¿Es suficiente?

No, esto es paliativo en términos de conseguir la gente, no tiene el impacto necesario para conseguir más capital humano y para ello se requieren otras acciones.

¿En qué ha estado trabajando la ACTI para generar profesionales de esta especialidad?

Hemos estado trabajando en un convenio que se va a firmar a mediado de agosto en conjunto con la SOFOFA y el Ministerio de Hacienda y consiste en incorporar al mundo de las TI a distintos segmentos de la sociedad, partiendo por las mujeres, ya que sólo son el 4 o 5% de la fuerza laboral, así que hay un potencial grande para capacitar profesionalmente. También la idea es que personas que estudiaron alguna carrera universitaria o técnica y están medios estancados, puedan entrar en el mundo de las TI y se pueda producir más empleos.

El otro tema son los discapacitados, donde pretendemos armar un plan para incorporarlos al mundo de las TI; vamos a levantar una propuesta al Ministerio del Trabajo para que flexibilice el Teletrabajo, con el fin de que muchos de estos discapacitados no tengan la necesidad de moverse de sus casas para trabajar. Este proyecto se va a presentar en los próximos 40 días.

También se pretende preparar a las personas que tienen puestos de trabajo que van a desaparecer dentro de la SOFOFA, de esta forma no hay necesidad de que pierdan su empleo.

Con respecto a los colegios técnico profesionales, se va a poner en la malla curricular un programa permanente de estudio de programación para que los alumnos salgan del colegio con esta capacidad, puesto que la matrícula de estos establecimientos representa el 45% de la matrícula nacional. Y en el fututo se va a agregar el ramo llamado Ciencias de la Computación para básica y enseñanza media.

¿Cuáles han sido los avances de las TI en Chile?

Quizás puntualmente sobre el tema tecnológico en específico el gobierno no ha hecho algo concreto, pero sí han realizado cosas que impactan en las oportunidades de desarrollo en el mundo de la tecnología. Se ha avanzado.

 

¿En cuáles?

En el Proyecto de Ley para el Ministerio de Ciencias y Tecnologías, el cual está en el Congreso y nos va permitir llevar a cabo un plan estratégico de desarrollo en Chile que actualmente no existe. También está en el Congreso la Ley de Protección de Datos, la cual beneficia a la exportación de servicios asegurando la información del destinatario.

Adicionalmente la ACTI en conjunto con la SOFOFA están trabajando en el Ministerio de Hacienda para impulsar la industria de exportación de servicios, la cual es una buena oportunidad para las pymes tecnológicas que no encuentran mercado en Chile.

Por otro lado, la Corfo está trabajando en programas estratégicos para industrias inteligentes y las empresas de tecnología vamos a tener que suministrarles a estas industrias todo lo necesario para que se realice investigación y desarrollo con el fin de generar productos con valor tecnológico agregado para competir con el mundo digitalizado y exportar hacia otros países.

A pesar de los avances, sí hay algo que nos hubiera gustado resolver rápido y es el tema de salud.

¿Se refiere al SIDRA II que fue revocado? ¿Qué han acordado con el Ministerio de Salud?

Con el tema SIDRA II, presentamos propuestas, pero el hecho de no haber podido avanzar nos causó daño económico a nosotros y al Gobierno ya que presentar una propuesta cuesta entre US$200 mil y US$300 mil y al gobierno también le cuesta dinero.

Nos juntamos con Soledad Muñoz para ver cómo compatibilizamos y ver la forma de trabajar. Finalmente llegamos a un acuerdo para definir el protocolo juntos y así trabajar en una forma para que las propuestas no se frustren. El Proyecto SIDRA sigue en pie y estamos trabajando para ello.